Bodega

Tradición y respeto

1.Historia

Antaño Los Monegros fue un territorio lleno de vid, lleno de color, de ocres, marrones, amarillos, y verdes, muy verdes, ya que fue una de las comarcas aragonesas con mayor superficie de viñedo. Todo cambió en la década de los años 50, con la llegada del regadío. Se construyó el canal de Los Monegros y el paisaje agrícola comenzó a cambiar. Se arrancaron la inmensa mayoría de las hectáreas de viñedo existentes y se apostó por cultivos extensivos como el cereal, forrajes, etc.

Como en tantas otras familias, nuestros antepasados cultivaron la vid. En nuestra casa, la familia Mir, nuestro bisabuelo Antonio junto con nuestro abuelo Manuel, trabajaban 2 hectáreas de viñedo, pero al igual que la gran mayoría de las personas que habitaban por aquel entonces este territorio, llegado el momento, decidieron arrancar…

Con el paso de los años, en 2001 se unen tres generaciones, nuestro abuelo Manuel, nuestro padre José y Fernando, que tras realizar la primera plantación de viñedo, hacen que despierte un sueño, convertido en un proyecto, un proyecto de vida llamado El Vino del Desierto.

Fernando Mir, el artífice de que ese sueño se hiciera realidad, empujado a arraigarse a sus orígenes, en Lanaja, decide apostar por el medio rural y recuperar un cultivo tan afamado como antaño convirtiéndose así en su medio de vida.

Tras años muy intensos, en 2012 se inaugura definitivamente la Bodega El Vino del Desierto, con 6 hectáreas de viñedo y con el objetivo de elaborar en torno a 15.000 botellas de vino llenas de un paisaje, de un territorio único, el desierto de Los Monegros.

2.Filosofía

Salvaguardamos la esencia de lo que serán nuestros vinos.

Fermentamos nuestros mostos con las propias levaduras que están en nuestro entorno, en nuestros viñedos, manteniendo así, en todo momento, la tipicidad de nuestro origen.

Cuidamos los momentos en los que el vino se mueve por la bodega, atendiendo a las fases lunares para evitar oxidaciones. La naturaleza nos guía.

Confiamos en procesos naturales de elaboración, acompañando al vino en todo momento, apostando por tamaños de barrica cuyo aporte de madera sea justo el necesario para nuestro vino.

El proceso de embotellado y etiquetado es siempre manual.

Todas nuestras botellas pasan por nuestras manos, en diferentes puntos de control de calidad, hasta que finalmente abandonan nuestra bodega e inician su camino hacia vosotros.

Nuestra atención al cliente es próxima y la consideramos parte esencial del proceso. Nos gusta compartir nuestro proyecto y que el consumidor forme parte de él y lo conozca.

 

Al igual que en el campo, el proceso de elaboración es cuidadoso y buscamos el equilibrio y la armonía así como el respeto hacia nuestro bien más preciado, nuestro Vino del Desierto.

El respeto por todo lo que nos rodea es nuestra premisa, por ello ponemos el mayor cuidado y mimo en todos los procesos de elaboración de nuestros vinos.

Tras ser vendimiada cada variedad de uva por separado y seleccionando los mejores racimos, los mejores granos de uva en campo, realizamos una segunda selección en bodega con el objetivo de elaborar unos vinos únicos.

En nuestros pasos hacia un equilibrio cada vez mayor y un cuidado y respeto hacia la uva más amable, la entrada de uva se realiza por gravedad.

3.Dónde estamos

Nos encontramos en Lanaja, en el corazón de Los Monegros, provincia de Huesca. Nos separan 55 km de Zaragoza y 45 km de Huesca.

A 41°46´ de latitud norte y 0°20´ de longitud oeste.
Nuestra villa está a unos 370 m sobre el nivel del mar, estando nuestros viñedos ubicados a unos 450 m sobre el nivel del mar.

Podrás conocer nuestro proyecto y nuestros vinos de primera mano en:

EL VINO DEL DESIERTO
Calle Las Peñas, 8 – 22250 LANAJA – LOS MONEGROS – HUESCA – ESPAÑA
T. (+34) 974 574 006
Email: bodega@elvinodeldesierto.com